ACV: claves para reconocerlo a tiempo
El accidente cerebrovascular (ACV) ocurre cuando se interrumpe la llegada de sangre a una parte del cerebro, ya sea porque una arteria se tapa (ACV isquémico) o porque se rompe (ACV hemorrágico). Sin sangre, las neuronas empiezan a dañarse en pocos minutos.
Por eso, ante un ACV el tiempo es cerebro: cuanto antes se reconocen los síntomas y se llega a un centro de salud, más posibilidades hay de recibir un tratamiento eficaz y de reducir las secuelas. La mayoría de los ACV se pueden prevenir y muchos se pueden tratar si se actúa rápido.
¿Cómo reconocerlo? Piense RÁPIDO
Los síntomas de un ACV aparecen de golpe y son los mismos en hombres y en mujeres. Para recordarlos, utilice la palabra RÁPIDO:
- R – Rostro caído: pídale a la persona que sonría. ¿Se le cae o se tuerce un lado de la cara?
- Á – Alteración del equilibrio: pídale que levante los dos brazos. ¿Pierde el equilibrio o le cuesta mantenerse de pie?
- P – Pérdida de fuerza: ¿tiene debilidad o adormecimiento en un brazo o una pierna, sobre todo de un solo lado del cuerpo?
- I – Impedimento visual: ¿dejó de ver bien de uno o de ambos ojos?
- D – Dificultad para hablar: ¿habla raro, arrastra las palabras, no se le entiende o no comprende lo que se le dice?
- O – Obtenga ayuda: si nota cualquiera de estos signos, llame a emergencias de inmediato.
Otra señal de alarma es un dolor de cabeza muy fuerte y repentino, sin causa conocida.
Si los síntomas duran unos minutos y luego desaparecen, también hay que consultar de urgencia: puede ser un ataque isquémico transitorio, un aviso de que puede venir un ACV.
¿Qué hacer ante un posible ACV?
- Llame enseguida a un servicio de emergencias y pida una ambulancia. Es mejor no trasladar a la persona por cuenta propia: el equipo de emergencias puede iniciar la atención en el camino y llevarla al lugar adecuado.
- Anote la hora en que comenzaron los síntomas o la última vez que se vio a la persona bien. Este dato es clave para que el equipo médico decida el tratamiento.
- No espere a ver si se le pasa. Los tratamientos más eficaces funcionan solo en las primeras horas.
- Mientras llega la ayuda, mantenga a la persona acostada o sentada y tranquila. No le dé comida, bebida ni medicamentos.
¿Cómo prevenirlo?
La mayoría de los ACV están relacionados con factores de riesgo que se pueden controlar. Algunos hábitos que ayudan:
- Controle su presión arterial con regularidad. La hipertensión es el principal factor de riesgo.
- No fume. Dejar el cigarrillo reduce el riesgo a cualquier edad.
- Mantenga controlados la glucemia y el colesterol, sobre todo si tiene diabetes.
- Realice actividad física: caminar u otra actividad la mayoría de los días hace la diferencia.
- Aliméntese de forma saludable: más frutas, verduras y legumbres, y menos sal, ultraprocesados y grasas.
- Limite el consumo de alcohol y cuide su peso.
- Consulte a su médico si siente palpitaciones o latidos irregulares: algunas arritmias aumentan el riesgo de ACV.
- Realice sus controles de salud y tome la medicación indicada sin suspenderla por su cuenta.